Artículos de interés

Declaración de los derechos de las palmeras (enero, 2006)

Por Alain Hervé. La Passion des Palmiers, Editions ROM. Nice. 1995. P. 14

- Las palmeras en cautividad que decoran los salones de los hoteles, los restaurantes y otros lugares públicos, tienen el derecho a recibir agua regularmente y a no tener sus macetas llenas de colillas.

- Las palmeras que viven en las ciudades tienen el derecho de conservar sus hojas mientras esten verdes. Sólo las que estan muertas pueden ser eliminadas por razones de seguridad. Sabed que al cortar las hojas verdes de una palmera se ralentiza el volumen de luz intercambiado y, por tanto, se disminuye la fotosíntesis. Las palmeras, en su habitat natural, no reciben la visita de podadores y mantienen las hojas muertas todo el tiempo que quieren según su naturaleza. La Washingtonia filifera las conserva durante muchos años y es esta especie de falda gigante la que le da su belleza.

- Las palmeras tienen el derecho de no ser tronchadas para dejar pasar los coches.

- Las palmeras tienen el derecho de no ser claveteadas para colgar anuncios, cables o focos.

- Las palmeras de sombra no serán plantadas a pleno sol, o a la inversa. Ellas no habrían elegido para sí mismas situaciones contrarias a su propia naturaleza.

- Liberad a las palmeras de las macetas que obligan a las raices a enrollarse buscando la tierra profunda, la frescura y los oscuros placeres que nosotros desconocemos.

- No hagais a las palmeras lo que no querais que os hagan a vosotros mismos.

Al conocer y respetar las características de otros seres vivos, el hombre no hace más que acceder finalmente a su condición de hombre.